sábado, 5 de mayo de 2012

Café caliente.

Sin embargo sé, que si te hubiera besado, me hubiera vuelto a París pensando en ese beso, cálido, deseado, y probablemente desenfrenado que nos habríamos dado frente a esa cafetería que tanto te gustaba durante mi verano en San Francisco


No hay comentarios:

Publicar un comentario